Yo soy mi casa

El hogar de uno es uno, luego la casa del alma es el cuerpo. Por consiguiente no importa donde te escondas o hacia donde pretendas escapar, al final vives dentro de ti y será mejor que aprendas a convivir contigo, de lo contrario lo pasarás mal y convertirás tu vida en un valle de lágrimas. No importa donde estés, tienes una condena perpetua a vivir contigo.

Si lo analizas bien, te darás cuenta de que la vida es como un teatro, donde cada uno de nosotros representamos ciertos papeles ante diversos escenarios.Sin embargo diferimos de los actores en que ellos tienen un guión escrito, hay un productor que ha sentenciado cómo cada cual ha de morir y en qué momento. Todo está estipulado y marcado por lo que no hay libertad para cambiar ninguna línea ni improvisar.

Por otra parte, ésta vida, tu vida, tiene más vida que una obra teatral. En primer lugar, partes con la ventaja de que puedes elegir qué personaje quieres ser(victima, verdugo, bueno, heroe,malo, amigo, enemigo, sabio, ignorante, idiota,buena gente, etc, etc). Puedes elegir el tipo de obra en la que vas a actuar( tragedia,drama, comedia, novela, poema, épica, cuento..) Aquí nada está marcado , de hecho lo único que sabemos es que hay una primera escena donde se abre el telón que da inicio a la obra vital llamado nacimiento, y otro en el que se cierra al momento de morir.

Hay que considerar que por más excusas que se busquen, todas las elecciones son nuestras y por ende si nos encontramos en un teatro sin vida, monótono e infructífero entonces la culpa es cómo estamos interpretando nuestro papel.Te aconsejaría que te tomes conciencia de ello, enfádate, destroza el guíon y cambia los personajes y el escenario, o vuélvete loco o da un portazo, sube a hablar con el director de la obra, despide a todos incluido a ti mismo por el fracaso. Pero por favor despierta, levántate, no te distraigas, camina, pero haz algo.No te quedes de brazos cruzados, esperando que las cosas se resuelvan solas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Retórica del êthos en "Los Persas de Esquilo". IV Jornadas Internacionales de Jóvenes Investigadores INNOVA 2025

Una chispa divina imperceptible