¿Quién decide qué es bueno y qué es malo?
Desde pequeños aprendemos que existen acciones buenas y malas. Se nos enseña que debemos ser generosos, humildes y obedientes, y que determinadas actitudes deben ser rechazadas. Con el tiempo, estas ideas pueden parecernos tan evidentes que dejamos de preguntarnos de dónde proceden. Pero ¿qué ocurriría si aquello que consideramos bueno no hubiera sido siempre bueno? ¿Y si nuestros valores, en lugar de ser verdades universales, fueran el resultado de una determinada historia? Esta es una de las cuestiones fundamentales que Friedrich Nietzsche plantea en Así habló Zaratustra y, especialmente, en La genealogía de la moral . En mi opinión, uno de los aspectos más interesantes de la filosofía de Nietzsche es precisamente su negativa a aceptar la moral como algo evidente. Nietzsche no se limita a preguntar qué está bien y qué está mal. Su pregunta es mucho más incómoda: ¿quién decidió que ciertas conductas eran buenas y otras malas? Para responder, intenta investigar el origen de nuestros v...