Paseando
por la orilla del río, me encontré una hermosa flor y anonadado por su
belleza la corté. La flor, en su lecho de muerte arropada por mis manos,
me pregunta: Qué te he hecho yo para que vinieses desde tan lejos a
terminar con mi vida? Acaso te consideras mejor que yo, más fuerte, más
feliz, más vivo que yo?Qué o quien te da derecho a decidiir sobre mi
vida, la cual te has dado el gusto de quitarme?
Vine a esta
orilla del río hace varios años, traída por una crecida del río y me
sembrada aquí para darle vida y belleza a este camino. Durante mi
trayecto, he dado alimento a mariposas y abejas, sin esperar nada a
cambio. He ofrecido las mejores de las fragancias y el simple hecho de
estar aquí día y noche me extasiaba. He sido embestida por ráfagas de
vientos muy fuertes, pisotadas de niños y corredores. He soportado un
calor intenso durante los días de verano y much frío en las hélidas
noches del inverno. Siempre pude recuperarme de las adversidades, y cada
vez que caía, encontraba la manera de volver a erguirme más bella y
fuerte.Aunque no tenía pendiente cuando llegaría mi hora, siempre vivía
cada día como si fuese la última.
Finalmente, para que te
quedes tranquilo, te diré que si he vivido todo esto que te acabo de
contar ha sido porque ésa era mi misión, mi objetivo y mi única razón.
Toda mi vida ha valido la pena porque cumplido con mi cometido y
siempre supe que llegaría el día en que moriría en tus manos y a tí te
entregaría mi último soplo de aire, mi última fragancia
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