La victoria es tuya

Reconcíliate contigo mismo. Si así lo prefieres lleva a cabo la mayor de las guerras, y saca al terreno de batalla toda tu maquinaria armamentísitica. Es hora de que decidas llevar a cabo la mayor de las hazañas bélicas que jamás haya sido testigo. Pero ten en cuenta que en ambos lados de la batalla, los luchadores son tus propios yoes distribuido en ambos lados. Así que eres tu amigo y tu enemigo, pero más importante aún es el hecho de reconocer que al final habrá un vencido y un derrortado. Independientemente de quien gane, al fin y al cabo la victoria es tuya, ya sea derrotándote a tí mismo, venciéndote o firmando la paz.

Lo que quiero que entiendas es que la victoria es tuya. Pero para ganar o perder hay que luchar.No puedes permanecer mirando cómo los días pasan, unos trás otros, hacíendote espectactador en lugar en actores directos de cada isntante que nos sucede. Tienes que estar atento a cada instante, para que puedas ver con los ojos de la mente cuales son las oportunidades que tienes que escojer y cuáles las que tienes que dejar pasar.

No vives entre entre límites, entre arriba y abajo, derecha o izquierda. Vives en el mismo centro de lo milagroso, en el mismo centro de la vida.Es incalculable el poder que tienes en tu interior. Recuerda que una vez encendida la magia que llevas dentro, no hay nada capaz de apagarla, nisiquiera tú eres capaz de hacerle frente a semajente entrega a la vida.

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