Es Cupido

El niño de las doradas alas, a ciegas
e inconscientemente , apunta su arco
a todos los que deciden acercarse a
contemplar su dulce ternura.

Sediento, el uno le pide, en un acto de
magia, piedad por su alma y que le permita
beber de la copa rebozante de miel.
Pero el otro, no entiende mucho de razonamientos ,
y como todo niño, es muy posible que yerre
el blanco y el negro.

- ¡Ah, El niño de las doradas alas! ¿Ese es tupido,
ese estúpido que casi a todos ha escupido en la cara,
y se ha reído? ¿El niño de las doradas alas?
Menos mal que es un niño...

-No, estúpido. No es tupido. Ese es Cupido.Y sí ha escupido;
tienes razón...tiende a cometer errores al calcular la distancia, el ángulo,
 la altura, la persona, el momento, en fin, casi todo. 
Como resultado, su cálida y ligera  flecha de hierro, impacta en 
la cabeza, o en el corazón, o en los ojos. ¿Pero no es acaso el amor ciego?

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