Desconocidos

No te conozco, no me conoces, y seguramente
nunca nos conoceremos. Sin embargo, si existiese
por lo menos una entre un millón de posibilidades,
de que algún día intercambiemos miradas,
y nombres, entonces sería un enorme placer
para ambos conocernos. ¿No te parece?

No te conozco.., pero sí conozco a alguien
muy similar a ti. Alguien que ha sido parte
de mí, desde que Dios me arrojó a éste mundo,
con una flor sembrada en lo más profundo de mi ser.
Alguien que aparece constantemente en mis sueños,
para recordarme que todavía no te he encontrado.

No me conoces..., pero sé que tu también sueñas,
y que en tus sueños anhelas disfrutar de las mejores flores.
Sueñas con alguien que Dios arrojó a éste mundo con una rosa para tí.
Alguien que aparece constantemente en tus sueños, para recordarte
aún es posible, que nunca es tarde y que tu flor también llegará.

Espero entregar una flor que habita en mi ser , para
alguien desconocido cuyo corazón se desespera.
La flor es real, yo lo sé; tú lo sabes. No se trata
de un sueño.Algún día,leerás lo que he escrito y entonces
reconocerás que siempre nos habíamos conocido. A partir
de ése instante, comienza el primer episodio de nuestra historia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Retórica del êthos en "Los Persas de Esquilo". IV Jornadas Internacionales de Jóvenes Investigadores INNOVA 2025

Una chispa divina imperceptible