Somos nosotros

Me canto y me celebro, te celebro y te canto y si te canto y te celebro, me celebro y me canto, porque cada átomo que te pertenece, me pertenece por que tu y yo somos la misma cosa... Cada átomo que conforma mi existencia se ha renovado con tu presencia, por eso me beso y me abrazo con todas las fuerzas que tengo porque sé perfectamente que al ser ambos uno sólo, cualquier acción sobre mí recaerá sobre tí. Cada lágrima que se desprenda de tu alma se reflejará en la mía, ya sea lágrima de tristeza o de felicidad. Te amo con todos los que soy, con todos los que he sido y con todos lo que algún día nos convertiremos ambos tu y yo, amor mío.

Eres fuego que ilumina mi alma y que no quema. Eres la luz de mi existencia, el motivo por el que camino hacia mi destino, que al fin y al cabo no es más que una continuación de tu propio camino. Por mucha vida que te haya dado a ti, jamás se compararía con toda y todas las que has aportado a la mía sobretodo cuando veo mi alma a reflejada en el espejo de tus ojos. Tu y yo, somos, hemos sido y siempre seremos nosotros.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Retórica del êthos en "Los Persas de Esquilo". IV Jornadas Internacionales de Jóvenes Investigadores INNOVA 2025

Una chispa divina imperceptible