A la verdad
Aprovecha, y mientras duermo, secuéstrame, véndame los ojos y tortúrame con las técnicas más crueles que hayan exisitido. Azótame con el látigo de la verdad, golpéame con tal dureza que me haga vomitar todas las mentiras que me han hecho tragar ingenua e inconscientemente a lo largo de mi vida.
LLévame al estrado, inventéntate un juicio (falso y expreso, qué más dá); y condéname al fusilamiento - mejor aún ,a un linchamiento - y bonifica a los participantes con buenas sumas por cada "verdazo" que me infrinjan. ¡Que no sean piadoso conmigo, por favor! pues a la verdad hay que entregarla a sangre fría, sin rodeos,desnuda y sobria, a patadas, a martillazos...
Puedo sugerirte que no te detengas, que por mucho que sufra , el dolor será mío y de nadie más. ¿Por qué habrían de sufrir dos o más , cuando con uno es suficiente? Mientras otros pretenden ser feliz con las mentiras, yo prefiero una dosis letal de aquel suero por el que han muerto tantas personas a lo largo de la historia.
Disparadme con todas las verdades que haya, abofotéadme con toda certeza, pateadme con los hechos, y escupidme todas las palabras sinceras que albergan en sus corazones. Si al final estoy de pie, por favor, clavadme una estaca real en mi alma, o depositad cien balas en mi sien, cien por cien ciertas y sumergidme en el mar de la verdad hasta que deje de respirar. Una verdad que te mate, siempre es más real y muchísimo mejor que un millón de mentiras que te mantengan con vida(si es que vivir engañado es vivir).
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