Mi amado Padre

Eres el sol que ilumina mi occidente, y la luna que junto a cientos de estrellas bailan un tango en el oriente. Te amo ahora, antes, despues y ahora mismo. Te amo, alma mía, con toda mi alma y con todo mi corazón. Jamás he sentido ni sentiré un sentimiento tan grande en cada punto de mi existencia, en mi alma, en mi corazón, en mi espiritu y en mi todo.Mi bien Amado, Luz de mis días y abrazo de mis noches, mi Elegido. 

Eres el despertar en el más profundo de mis sueños, una gota de lluvia en el centro del mar de mi alma. Mis ojos sienten un hambre feroz y una sed insaciable cuando no te ven, y cuando te ven, son los ojos más alegres de la vida. Eres la Aorta de todas las arterias de mi corazón y la sangre que recorre todas las celulas de mi cuerpo. Me siento bendecido de contar contigo mi amado padre, y me permito llamarte Padre mi querido hijo, porque tu me diste, me das y seguiras dando la vida, desde el día que fuiste concebido hasta el día de mi muerte.

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